La boda en los Salones Aralia de Diana y Marcelo

«Os dijimos que quien canta, sus males espanta. Quisimos que cantaseis con nosotros tan alto y tan fuerte que espantásemos los males del mundo. El día es hoy.»

​Así recibieron a sus invitados en su boda en los Salones Aralia y no es para menos. Diana y Marcelo se conocieron una noche de septiembre en la sala Independance de Madrid a ritmo de Two Door Cinema Club y desde entonces no han vuelto a separarse. Por ello, la música fue la invitada nº1 de su boda.

Tras la boda de Carol y Rufo en la que conocimos a Rocío y Jaime (quienes nos dejaron formar parte de su boda en El Bosquecito) y también a Diana y Marcelo, Cáceres nos esperaba de nuevo al atardecer con 36ºC, una temperatura no apta para un pingüino como yo, con un fiestón de los que se recuerdan por los siglos de los siglos.

Una boda en los Salones Aralia de Cáceres

Diana empezó a prepararse bajo la brisa del aire acondicionado en una habitación del Hotel Exe Ágora en pleno centro de Cáceres, mientras Marcelo hacía lo mismo en casa de sus padres.

Para este día tan especial, Diana quiso que el equipo de Salón Couple Chic se encargara de su maquillaje y peinado y fue un acierto total. Lució un sencillo vestido de novia de Jesús Peiró, un ramo a juego con un tocado de flores hecho por su amiga Natalia de NAC Tocados y completó su look de novia con joyería de Apodemia.

Marcelo eligió para su look de novio hipster con barba incluida un traje compuesto por prendas de Hugo Boss, Massimo Dutti y Soloio, que acompañó con una pajarita de Sagaz y unos zapatos de Cooper & Troy.

Su boda en los Salones Aralia fue en los jardines al aire libre bajo un sol de justicia que no quería irse. Alquilaron para la ocasión un coche antiguo de Clásicos C&M y para el baile contaron con la banda Rayband tocando temas de Hombres G, Extremoduro y La Fuga, entre otros.

​Volví a casa feliz tras tener la oportunidad de nuevo de ser fotógrafa de bodas en Cáceres por un día, dando una vez más las gracias a la vida por cruzarme con gente tan maravillosa que te abren sin dudar las puertas de su vida y hacen que trabajar hasta el amanecer sea un bendito placer. Feliz vida y feliz música ​♡ ¡A BAILAR!