La boda en el Cortijo de Mónico de Marta y Jaime

La boda de Marta y Jaime en el Cortijo de Monico creo que fue mi primera experiencia como fotógrafa de bodas en Madrid. Y, como toda primera vez, esta aventura vino cargadita de los nervios y la risa floja que son imprescindibles en el kit de supervivencia de los fotógrafos en Burgos, en Madrid y hasta en China.

Para su ceremonia religiosa escogieron la Parroquia de Santa María de Caná, en Pozuelo, un edificio que destaca por su estilo moderno, donde la arquitectura exterior no deja indiferente a nadie. Fue una ceremonia emotiva y llena de rituales característicos de una boda católica, en la que estuvieron rodeados de sus familiares y amigos más cercanos.

Boda en el Cortijo de Mónico

Tras la ceremonia, la pareja se trasladó hasta El Cortijo de Mónico, una finca a las afueras de Madrid que se asemeja tanto a una casa de campo andaluza, que parece que estés disfrutando de una boda en el sur. Recibieron a sus invitados a la entrada y así dar comienzo a un cóctel al aire libre, con puestos de queso y frutas decorados con mucho mimo por El Taller de Lucía. El cóctel es uno de los momentos más distendidos de las bodas, ya sin nervios, donde el ambiente es alegre y familiar y todos celebran el tiempo que llevan sin verse.

Marta iba preciosa con un vestido de Inés Martín Alcalde de manga larga y encaje, que dejó a más de uno con la boca abierta incluido Jaime, que optó por un chaqué azul marino con chaleco cruzado para este día.

El cóctel dio paso al banquete en el Invernadero de la finca, para acabar por todo lo alto en un baile donde se olvidaron de los nervios y pudieron disfrutar al cien por cien con sus familiares y amigos.

¡Larga vida a las bodas rústicas, a las parejas bonitas y a los lugares que te hacen sentir como en casa!