La boda en el Hotel Landa de Ángela y Alberto

La boda en el Hotel Landa de Ángela y Alberto fue una de las bodas de otoño más bonitas y emocionantes que he tenido en estos últimos años. Nos conocimos en la boda en el Palacio de Huérmeces de Mariana -prima de Ángela- y Jens y tras ver su reportaje de boda, decidieron que también querían contar conmigo para su gran día.

Aunque llevo varios años como fotógrafa en Burgos, nunca había tenido la oportunidad de formar parte de una boda en el Hotel Landa y la verdad que el sitio me dejó sin palabras.

Ángela y Alberto decidieron celebrar su ceremonia civil en el Palacio de Castilfalé, justo por encima de la Catedral de Burgos, siendo uno de los lugares más bonitos y luminosos para casarse fuera de la iglesia en nuestra ciudad. Es un patio rodeado de columnas con una cúpula de cristal que le da un encanto especial.

Los preparativos de Ángela empezaron en casa de su madre junto con una pareja de amigos cercanos a la familia. Fueron tranquilos, con calma y sin nervios. Para su boda se decantó por un vestido de novia de Clara Brea sencillo y de manga larga, junto con una sobrefalda que se quitó cuando dio comienzo el baile. Lució unos zapatos color teja de Massimo Dutti y un tocado de Suma Cruz que le prestó una amiga. Lo mejor de su look fue el ramo 100% silvestre, ya que era de esporas (o más conocidos como plumeros).

Alberto, por su parte, se visitó con su madre en el Hotel Landa antes de salir hacia el Palacio de Castilfalé. Su look de novio lo formaba un traje de Suit Supply, junto con una corbata de la misma firma, un chaleco de cuadros de Fields y unos zapatos de Berwick 1707.

Una boda en el Hotel Landa de Burgos

Tras la emotiva ceremonia, nos trasladamos para continuar su boda en el Hotel Landa. Es un lugar mágico, con una piscina cubierta que quita el hipo y muchas plantas en su interior.

El cóctel lo amenizaron los amigos dedicándoles en directo la canción Pausa de Izal, donde Ángela no pudo contener las lágrimas. A pesar de ser una boda en noviembre, lucía el sol y pudieron celebrar parte del cóctel entre la piscina y los jardines. Y tras el banquete, dio comienzo el baile. Ángela se quitó la falda, se soltó el pelo, se pusieron una máscara veneciana ¡y a bailar!